LAS ESTRELLAS
Sentimiento de superioridad: Sí
Justificación: En ningún modo. (Antecedentes directos de los artistas: los bufones).
Manifestaciones externas: Necesitan ser reconocidos por la calle para decir que les jode ser reconocidos. Creen realmente que su vida es superior a la de las demás personas, que a veces contribuyen a tal error mostrando actitudes vergonzantes de admiración y pleitesía. Adoptan aspectos llamativos: ellos se ponen gafas de sol pero todo lo demás exageradamente llamativo, para ser reconocidos y poder quejarse de ello. Ellas: pintorescos peinados, habla arrastrada, ropas disparatadas. En su confusión, creen que pueden hablar de política, historia, cultura... y que su opinión sea más valiosa que la de los demás. Normalmente, son hijos de otros artistas, pero esa circusntancia es para ellos una casualidad, no una causalidad. Ejemplo: Javier Bardem.
Autoimagen: Se perciben a sí mismos como ídolos de masas. Creen que su talento y su glamour son infinitos y que cada uno de sus movimientos es admirado por multitudes dispuestas a arrastrarse por un autógrafo suyo. Apelan a la "Cultura" para defender sus intereses meramente económicos y lanzar persecuciones contra los negritos manteros, invirtiendo aquello de "robar a los ricos para dar a los pobres" que dicen pregonar desde su izquierdismo, con la explicación de que los tales negritos son víctimas de mafias que les obligan a vender esos discos piratas (no lo cuestionamos, pero no creemos que eso sea en el 100% de los casos. Creemos que estos artistas deberían impulsar una fundación para liberar a estas personas y darles un trabajo). Por descontado que hay que proteger sus derechos de propiedad y sus vidas de fábula en chalets de lujo. NOTA: En ningún caso justificamos la piratería, sólo expresamos perplejidad ante el furibundo celo de algunos cantautores de izquierdas contra unos pobres parias.
Cura: Hay cura. La vejez, el paso de la moda, la caprichosa veleidad de la fama devuelven a estas personas a su auténtica dimensión... de personas. Algunos actores, cuando son viejos, reciben postreros homenajes de instituciones que recompensan... su vejez.
